Estas pequeñas cajas son quizás uno de los inventos más maquiavélicos y sádicos jamás creados por el ser humano, unos cacharros que empiezan a hacer ruidos molestos cuando apagas la luz. Es decir, te vas a dormir, apagas la luz y empieza el “plic plic plic” de una gota de agua cayendo en el fregadero. Enciendes la luz para cerrar la llave y desaparece. Apaga, plic plic. Enciende, silencio. Apaga, plic plic plic plic. Enciendes, silencio. Y así, hasta que descubres tu broma y lo tiras por la ventana. yo quiero uno pá jode Luis